Cuando uno ya lleva varios años conduciendo tiende a adquirir malos hábitos al volante que debe corregir o evitar. Con el carnet de coche recién aprobado, lo más normal es que solo hayas conducido con tu profesor de autoescuela al lado, y tiendes a hacerlo todo tal y como te han enseñado, respetando cada normal de circulación, ajustando asiento y espejos antes de poner el coche en marcha. Por supuesto, es impensable no usar un intermitente. Los primeros días que coges el coche, parece que lleves al lado al examinador, ¿o no?

Sin embargo, conforme vas conduciendo más solo y vas cogiendo confianza y soltura tiendes a adquirir  ciertos malos hábitos al volante que debes corregir o evitar. Vamos a ver cuáles son:

Malas posturas

Este es uno de los peores hábitos al volante. Cuando llevamos tiempo conduciendo parece que nos invade la desgana y falta de atención. El brazo apoyado en la ventanilla, dando golpes con la mano al son de la música y recostados hacia la izquierda con una mano al volante. Una postura muy frecuente en conductores veteranos y que aumenta el riego de accidente.

Por eso precisamente debemos llevar una postura correcta en el coche, de pies, manos, espalda e incluso culo. Estar cómodos y bien encajados en el asiento. Es imprescindible estar correctamente sentado para sentir el funcionamiento del coche y predecir su comportamiento, no lo olvides.

Pero ni tanto ni tan calvo. Sentarnos muy pegados al volante tampoco es una postura correcta, ya que en caso de accidente los daños pueden ser mayores.

Recorridos habituales con el piloto automático.

¿Alguna vez has utilizado la expresión “esta carretera me la conozco de memoria”? ¿Te ha pasado que llegas a un sitio y no recuerdas cómo? Has ido todo el viaje pensando en tus cosas pero como es el recorrido que haces siempre no has tenido problema en llegar pero si te preguntarán algo de lo que has visto durante el trayecto difícilmente podrías responder. Si es así tienes un mal hábito al volante adquirido y que puede suponer un peligro tanto para ti como para el resto de conductores.

El mero hecho de repetir con frecuencia la misma ruta, como por ejemplo ir y volver del trabajo, se convierte en un auténtico peligro, ya que dejamos de prestar atención a las señales o posibles variaciones de la carretera. Confiarse no es bueno.

Uso de intermitentes

Dejar de usar los intermitentes para advertir de nuestras intenciones es peligroso y arriesgado. A veces, cuando ya llevamos tiempo conduciendo y vemos que no viene nadie, cambiamos de carril sin marcar. Así es cómo habitualmente se adquiere este mal hábito al volante. No empezar a hacerlo es la mejor solución para poder evitarlo.

Agresividad al volante

¿Qué les ocurre a algunos conductores que gritan y hacen aspavientos como locos? Parece que al vernos en el interior de un vehículo nos sentimos más seguros y no nos cuesta gritar u enfadarnos por lo que están haciendo otros conductores.

Ser agresivo al volante, acelerar, gritar o hacer maniobras bruscas de adelantamiento son malos hábitos al volante que pueden provocar un accidente. Y recuerda, cuándo está permitido usar el claxon del coche

Bloquear los cruces

Una actitud egoísta y despistada cuando conducimos con confianza y a diario es la de bloquear los cruces. Es decir, apurar un semáforo en ámbar para tener que parar unos metros más adelante en un semáforo que ya está en rojo y bloqueando la circulación perpendicular. ¿De verdad te merece la pena para parar dos metro más adelante?

Conducir con una mano

Manipular el GPS o móvil o  apoyar la mano en la palanca de cambios mientras conduces es un mal hábito que hay que evitar. Las dos manos deben estar siempre al volante y hay que reducir los factores de distracción mientras conducimos.

No mantener la distancia de seguridad

No mantener la distancia de seguridad puede suponer un grave riesgo de accidente. Parece que con el tiempo y al son de esa agresividad de la que hablábamos antes aparece el acoso constante al conductor de delante.

Junto con este mal hábito aparecen otros, como dificultar la incorporación de otros conductores a la carretera o impedir el flujo de tráfico permaneciendo en el carril derecho. Es la carretera, no la guerra. Facilitar la conducción a los demás también nos hace ser buenos conductores

Viajar en reserva

Miras la aguja que marca cuánta gasolina te queda y aunque la veas casi rozando el cero piensas, bueno, todavía no me ha saltado la reserva. Apuras hasta que te salta e incluso una vez que te ha saltado, como ya estás llegando a casa lo dejas para mañana. Si abusamos de viajar en reserva el depósito puede presentar sedimentos acumulados. Esta costumbre terminará por alterar el correcto funcionamiento del coche.

Exceso de confianza

Por último, el exceso de confianza. Para que cuando ya llevas muchos años conduciendo te las sabes todas y te permites “exceso de confianza” al volante. Se te olvida el riesgo que supone conducir. Esta es una mentalidad y un error muy frecuente. Primero, porque lo que desde luego no controlas es lo que hacen otros y segundo, porque por muchos años que lleves conduciendo nunca hay que dejar de estar alerta, repasar estos malos hábitos e intentar corregirlos cuanto antes.

¿Qué te ha parecido esta lista de malos hábitos al volante que debes corregir o evitar? esperamos que no te hayas sentido identificado con ninguno 🙂 Conducir tiene que ser algo agradable pero no debemos olvidar todos los riesgos que implica la carretera y  aunque tengamos muchos años de carnet y hayamos conducido mucho siempre hay factores que no podemos controlar y no dependen de nosotros, así que siempre que cojas el coche activa los cinco sentidos